Estudio
Memoria y enseñanza oral
La enseñanza oral dio forma a la instrucción masónica durante generaciones: muchas lecciones se aprendían de memoria y se transmitían dentro de la logia.
La enseñanza oral dio forma a la instrucción masónica durante generaciones. Muchas lecciones se aprendían de memoria, se repetían en la logia y se transmitían de un miembro a otro en lugar de leerse en libros impresos. La memoria formaba, por tanto, parte de la disciplina.
La transmisión oral tiene fortalezas y límites. La repetición fija las palabras y el ritmo, y ata al alumno a su maestro. También puede fijar errores, pues un fallo repetido con cuidado sigue siendo un fallo. Por eso los buenos maestros piden que el alumno comprenda lo que dice, no solo que lo diga con exactitud.
Ejemplo: un miembro recién iniciado aprende de memoria un pasaje y después un hermano mayor le pide que lo explique con sus propias palabras. El primer ejercicio prueba la memoria; el segundo, la comprensión. Una logia que practica ambos forma miembros capaces de hablar con exactitud y de pensar por sí mismos.
